Bookmark and Share
RSS Versión para impresión

Glosario de encuentra.com

Fuente: "Diccionario abreviado de pastoral" (extractos), Casiano Floristán y Juan José Tamayo. Edit. Verbo Divino




Actualmente ordenados Por fecha de actualización (ascendiente) Buscar cronológicamente: Por fecha de actualización cambiar a (descendente) | Por fecha de creación

Página: (Anterior)   1  ...  4  5  6  7  8  9  10  11  12  13  ...  16  (Siguiente)
  TODAS

:
Con este concepto suele designarse la proclamación apostólica en los primeros tiempos del cristianismo. La crítica pone hoy especial esmero en asir su incidencia y contenido. Se sabe, en efecto, que, tras la experiencia pentecostal, los primeros discípulos se lanzaron a proclamar simplemente sus vivencias personales, caldeadas éstas por su encuentro con el resucitado. El núcleo de su predicación no podía ser más sencillo: ¡Jesús ha resucitado! Tal convicción tuvo fuerza no sólo para sustentar al cristianismo, sino para introducirlo en los ambientes más adversos, siendo cada vez más el número de sus adeptos. El único dogma kerigmático era la resurrección de Jesús. Sobre ésta se cimentaba la nueva fe

:
Por laicismo se entiende la doctrina que pretende evitar toda influencia religiosa, y del poder temporal de cualquier iglesia, en la vida política y pública de la nación. (La religión se concibe como asunto estrictamente privado). El término, por su conflictiva historia, puede dar lugar a confusiones. Conceptualmente, el laicismo es independiente del ateísmo (si bien los ateos son laicistas, no todos los laicistas son ateos). El laicismo surgió estrechamente ligado con el librepensamiento, con el anticlericalismo y con los ideales e la izquierda.

Etimológicamente, la palabra deriva del griego "laos" que significa pueblo. Alude, pues al surgimiento de las modernas democracias, en cuanto poder del pueblo que se autogobierna.

:
Etimológicamente, el concepto laico designa al que pertenece al pueblo (laos), y éste es el sentido dogmático que tiene el Vaticano II: miembro del pueblo de Dios, bautizado, fiel, cristiano, etc. Desde una perspectiva descriptiva o fenomenológica, se utiliza el concepto para definir a los cristianos que viven en el mundo y que no pertenecen a la vida religiosa y al clero.

Se reconoce a los laicos un puesto en la construcción del reino de Dios y el protagonismo en una iglesia peregrina que tiene que atender a los signos de los tiempos. Hoy las grandes tareas del reino de Dios son las de la solidaridad con los pobres y la lucha por la instauración de un orden justo en el mundo, así como la evangelización de una sociedad consumista y secularizada que progresivamente pierde su referencia a Dios.

:
Se llaman libros litúrgicos los que se usan en el transcurso de una celebración litúrgica y que contienen los textos y las rúbricas necesarios para el recto desarrollo de la misma. En los primeros tiempos del cristianismo, el único libro litúrgico era la Biblia, de la que se leían directamente los fragmentos proclamados en las diversas reuniones culturales. Poco a poco se fueron escribiendo algunos libros con indicaciones sobre el desarrollo de los ritos, siendo el más influyente de todos ellos la Tradición apostólica.
:
Derivada de un término griego que significa "obra a favor del pueblo" o "servicio público", la palabra liturgia se aplica hoy a todo el conjunto de los actos rituales de la iglesia a través de los cuales prosigue en el mundo el ejercicio del sacerdocio de Jesucristo, destinado a santificar a los hombres y a glorificar a Dios. Esta misma realidad, en otras épocas, se denominaba de varias formas (oficio divino, opus Dei, oficios eclesiásticos, ritos sagrados, etc.), y aún hoy, en la iglesia de rito bizantino, la palabra liturgia se reserva para designar únicamente la celebración eucarística.
:
La función magisterial surge en el NT en un doble ámbito espiritual y de tradición. El Espíritu suscita en la iglesia, junto a los apóstoles, a profetas y maestros en el marco de una comunidad mesiánica en la que se cumplen las profecías del AT de que todos serán enseñados por Dios. La iglesia tiene conciencia de que toda ella es espiritual y enseñada por Dios. En este contexto surgen los diversos oficios carismáticos, entre los que se cuentan los profetas y maestros que tienen la función de interpretar la Escritura desde la clave de la vida, muerte y resurrección de Jesucristo.

Hay que buscar fórmulas para un ejercicio más eficaz del magisterio. En las últimas décadas han abogado teólogos destacados por una reforma de los procedimientos de la Congregación para la doctrina de la fe y una actualización que sea mucho más respetuosa con los derechos de los teólogos y con la sensibilidad moderna. Por otra parte, parece necesaria una mayor crítica y discusión de los teólogos entre sí y un espíritu de respeto y de aceptación de la jerarquía.

:
La actitud de los cristianos ante los milagros suele moverse entre extremos difícilmente conciliables: por una parte, están aquellos creyentes que subordinan la fe a un "signo del cielo", es decir, a un hecho prodigioso y espectacular que se imponga por la fuerza de lo sensacional y llamativo; por otra, están los que, desde posiciones decididamente racionalistas, excluyen, paradójicamente, del ámbito de la fe todo lo que desborda los límites de la comprensión racional. Los extremos son, dicho en síntesis, el milagrerismo y el racionalismo.

Los milagros nos constituyen una demostración arbitraria de la omnipotencia de Dios, ni se refieren a su intervención trascendente, sino que son signos de la inclusión de la realidad entera en la economía histórica de Dios y de la presencia anticipada de la salvación escatológica. El lugar originario de la posible experiencia de los milagros no es la observación metódica de las leyes de la naturaleza, tal como sucede en las ciencias de la naturaleza, sino la historia de la promesa, el encuentro con el Dios siempre mayor que es capaz de sorprendernos y de desbordar nuestros determinismos naturales e históricos con la sobreabundancia de su amor.

:
En la iglesia existe, desde sus más remotos orígenes, una importante variedad de servicios, funciones y tareas, que reciben el nombre genérico de ministerios (del latín ministerium, servicio). Estos ministerios están en la base de la actual estructuración de la iglesia y son, sin duda alguna, un dato fundamental para tal estructuración.

El apóstol Pablo afirma que los ministerios son "dones" dados por Dios para crecimiento de la iglesia. Más aún, se trata de que los ministerios han sido "establecidos" por Dios en la comunidad.

:
Las palabras de Jesús a la samaritana: "Se acerca la hora, ya está aquí, en que los que quieran dar culto verdadero adorarán al Padre en espíritu y en verdad" muestran el culto cristiano como algo radicalmente nuevo, en relación no sólo con el culto religioso natural, sino también con el culto judío. Si el culto religioso es el conjunto de actos por los cuales los hombres, individual y colectivamente, intentan expresar sus relaciones con la divinidad, y si el culto del pueblo judío estaba destinado sobre todo a conmemorar ritualmente los acontecimientos salvadores de su historia, el culto cristiano se centra en la actitud, penetrada del Espíritu de verdad, con la que Jesús se dirigía a su Padre, actitud de la que participan cuantos creen en Él.
:
La palabra mística tiene que ver con "misterio", y quizá por esa relación continúa llamando la atención y excitando curiosidad. Por otra parte, la mística tiene una tradición muy rica y ejerce una atractivo, hoy muchas veces discutible, pero siempre interesante.

De una manera u otra, la mística es conocida también por su referencia a la ascética, que describe el camino espiritual en la etapa en que aparentemente predomina la acción de Dios. Se dice aparentemente, porque no hay cristiano que niegue que, en cualquier tiempo y lugar, el primado de Dios es indiscutible. No obstante, esa acción de Dios ni es tan fuerte ni es tan patente como principio de las decisiones vitales de la persona. La ascética habla de la acción de la persona.

La mística, en cambio, describe esa etapa del camino espiritual en que Dios se hace más patente al hombre. Su primado sobre la iniciativa del hombre alcanza cotas muy altas, y éste se siente mucho más receptivo que activo. Incluso de habla con naturalidad de pasividad en lugar de hablar de receptividad (hay noches activas y noche pasivas, en el lenguaje de san Juan de la Cruz).


Página: (Anterior)   1  ...  4  5  6  7  8  9  10  11  12  13  ...  16  (Siguiente)
  TODAS